martes, 25 de septiembre de 2007

The Healing Field: Recuerdo del 11-S

Como os comentaba en el post anterior, tras cuatro días de horario completo de traducción, entregué la bendita traducción y, por fin, pudimos acercarnos al Tempe Town Lake para ver el plantel de banderas. Os explico: el Healing Field consistía en una monumental plantada de banderas americanas: en principio, una por cada persona fallecida en los atentados del 11 de septiembre de 2001.



Healing Field


Tengo que reconocer que, como idea no dejaba de ser impresionante. Sobre todo, dada la proverbial veneración que los americanos siente por su bandera como símbolo patrio. Cuando fuimos al parque, ya era de noche cerrada (recordad que desde hacía un tiempo, comenzaba a anochecer a las 6 de la tarde…), por lo que las miles de banderas ondeantes plantadas en el césped resultaban fantasmagóricas y allá donde uno mirara, veía banderas y más banderas…

Como digo, todo esto podría haberse quedado en un bonito y sentido homenaje recordatorio de la desgracia del 11-S… Si no fuera porque… Si no fuera porque… ¡¡¡Los yanquis habían montado allí un auténtico chiringuito de feria!!! En primer lugar, desde una carpa en el centro del parque (cuando entramos en el parque no vimos qué había en ella) salía una música pachanguera terrible… No llegaba a ser Reggaetón por muy poco… Nos pareció un poco raro, pero no le dimos mayor importancia: solamente lo achacamos al mal gusto musical de los arizónicos… En el parque había bastante gente, sobre todo familias con niños, y por supuesto, muchos de ellos compraban perritos calientes y palomitas de un puesto fijo que había al lado de la orilla (pues eso, lo que os digo, una feria sin noria ni tiovivo...) Además, vimos que había unas cuantas personas recogiendo banderas (podéis verlo en el vídeo que os pongo aquí), cosa que en principio no nos llamó la atención, porque era el último día del Healing Field, y pensamos que estaban, simplemente, retirándose…

Ah, pero cuando alcanzamos la carpa de la que salía la música nos quedamos alucinando: resulta que las happy families que andaban por allí paseando ¡¡¡¡se estaban comprando las banderas!!!! (cada bandera costaba un dólar… Con el alucinante cambio actual, eso se queda en 70 centimillos de euro).





Recapitulemos: Healing Field = campo de banderas. Una bandera x Fallecido del 11-S. Yanquis arizónicos de la estepa *¡¡¡esos americanos de pro!!!* comprando mogollón de banderas de a dólar... ¿¿¿??? Vamos, no quiero dármelas de lista ni nada, pero para mí que, al menos simbólicamente, se llevaban varias almas de los pobres fallecidos en el atentado, junto con otros merchadaisings del estilo de posters, blocs de notas, camisetas como esas que compras en los parques de atracciones en las que pone "Yo sobreviví al Dragón Khan"...

Lo más gracioso de este tema es que no os vayáis a creer que los fondos iban a alguna asociación para los huérfanos y las viudas del 11-S… No señora no. El dinero iba a una asociación en contra del abuso infantil (fijo que siguiendo la cadena de incongruencias, la asociación esa estaba regentada por curas católicos).

Por lo que leo en la página web del evento (que, por supuesto, han repetido este año), el método ha dejado de funcionar a bandera a un dólar, y ahora cada buen americano esponsoriza una de las 3.000 banderas, y se encargan de plantar la suya propia... Brrrr.

Chicos, qué se yo… Será que mi europea mente no me deja entenderlo, pero este rollo en determinado momento que no puedo especificaros deja de ser un sencillo y sentido tributo, para pasar a ser un espectáculo ultracapitalista nauseabundo… Puede que para los americanos sea sencillamente un bonito gesto, pero cuando salimos del Tempe Town Lake esa noche, entendí que jamás podría comprender a los americanos… Y mucho menos, compartir con ellos su visión del mundo.

(Fotos: 1) Cartel de entrada al parque, 2) Panorama del parque y el tenderete, 3) Uno de los caminos del parque, 4) Más banderas..., 5) Vídeo casero... Siento que se vea tan mal..., 6) El cartel de anuncio, 7) La tienda "de regalos").

9 comentarios:

eulez dijo...

La verdad es que el parque donde estaban las banderas estaba muy bien. Se podía pasear por allí en bici muy bien, al lado del "río", que no era un río, sino un lago, no? Desde luego, lo del homenaje nos dejó un poco flipados, esta gente siempre está vendiendo cosas, incluso su adorada banderita...

juliacgs dijo...

...represente lo que represente la banderita de marras...

¡¡Incluso hasta el punto de ponerse tétricos!!

Franwerst dijo...

Estos en vez de hacer leña del arbol caido, hacen dolares de las torres caidas... y encima a consta de los muertos a los que "supuestamente" rinden homenaje(?). Habra que ver si realmente donan el dinero, yo lo dudo mucho.

Ruth dijo...

Cada vez que leo un post de la américa pofunda que nos describe julia, lo único que se me vine a las cabeza son palabras de estupor.
¡Alucinante!¡Increible!...
Una vez se me encajó la mandíbula y no podía abrir la boca, pero si hubiera estado allí con vosotros se me hubiera desencajado y lo que no habría podido es cerrarla en los tres meses.
Personalmente me parece una gilipollez la adoración a la bandera que tienen en otros paises, expecialmente los yankees, pero esto...
¿Hay algo que sea respetado por ese capitalismo exacerbado?
¿Hay algo que no vendan???

juliacgs dijo...

¡Hey, Ruth! ¡Te echaba de menos!

Pues sí, la verdad es que nosotros lo flipábamos muchísimo al principio, pero a mí, lo de las banderas simplemente me entristeció (al pensar cómo puede haber gente así, que se las dan encima de "mundo desarrollado"), y de nuevo, me confirmó lo que ya sabía: que yo, con esta gente, lo siento, pero no puedo identificarme. No tengo nada que ver con ellos, y encima me alegro.

Ruth dijo...

Ultiamente tengo varios cursos y sólo tengo tiempo de leeros a duas penas. Por la noche cuando llego a casa estoy tan cansada que no me apetece nada encender el ordenador. Pero os sigo leyendo, a los dos, y espero poder libearme un poquillo de aquí a un mes y poder no sólo comentar en vuestros blogs, sino retomar un poco el mío.

El mio lo empecé cuando estaba en la UNED y ponía post muy a menudo. Desde luego, me he quejado mucho de la universidad pero...
¡¡¡Antes tenía tiempo y ahora...!!!!!!!!!! No es que lo eche de menos, el trabajo que hago me gusta, pero cuesta renunciar, aunque sólo sea en parte, a ciertas cosas.

Un saludo y ánimo con la historia de Las Vegas que nos tienes intrigadisimos.

juliacgs dijo...

Nada, nada, no te preocupes, que yo estoy igual... ¡Ahora me he metido a traducir una novela! Pero de momento, eso significa doble de curro...

Tengo una lista de los títulos de por lo menos los 15 próximos posts, pero llevan ahí muertos de la risa al menos semana y media. Me da mucha rabia, pero tampoco quiero escribir cualquier cosa, pa poder colgarla, porque a lo de Las Vegas quiero dedicarle un tiempecillo, ya que os he creado tanta expectación...

Y Ruth, ya sabes, estás invitada a pasar por aquí cuando quieras, pero tampoco te sientas obligada, que hay días en los que hay que meterse en la cama ná más llegar a casa...

Ruth dijo...

No es una obligación, todo lo contrario. Cuando llevo mucho tiempo sin poder leeros os echo de menos. ¿Sobre qué se estará discutiendo ahora en Las Historias Eulerianas? ¿Habrá colgado ya Julia lo de las Vegas?¿Qué nueva "yankelada" nos ha preparado para dejarnos con la boca abierta?

Qué guay lo de la novela, será mucho curro, pero seguro que es más entretenido que traducir textos juridicos. Ya nos dirás el título y aunque sea mala, malisima (espero que no) la compraremos. Si es muy mala... mejorala de tu propia cosecha, puedes meterle cosas de tu blog, aunque no vengan a cuento. Je,je,je.

juliacgs dijo...

¡Y yo que me alegro de que pases por aquí, aunque sólo sea de vez en cuando! (últimamente estoy escribiendo poco, pero siempre estoy pensando en nuevas cosas que ponerle al blog...). Me anima mucho que estés ahí, ¡leyéndonos!

Por cierto, la novela se llama "White Gardenia"... ¡Y seguro que vais a oir muchas más cosas sobre ella!

¡Siempre esperamos tu visita, Ruth!

Chaus!

julia